15/5/08

(FLS2008) Tras una feria del libro exitosa

Con frecuencia he mantenido que el mayor riesgo que la Feria del Libro soporta es su propio éxito. El importante incremento de los resultados económicos y de visitas de este año otorga no sólo estabilidad al evento, sino unas inmejorables posibilidades de crecimiento. No ha sido un año cualquiera, y hoy podemos afirmar que nuestra feria está entre las principales de nuestro país. Ahora toca medir sus posibilidades y planificar su crecimiento de forma realista.
Precisamente es ésa última su principal característica: un evento realista que responde a las necesidades del sector. Hemos conseguido, año tras años, convencer a editores y libreros de su participación, y hemos cubierto sus expectativas, en progresivo incremento, tanto de ventas como de promoción. Esta forma de crear cualquier tipo de evento o proyecto, es lenta pero efectiva; si se construye sobre bases sólidas los avances son más fácilmente consolidados, y los baches en el camino son más evitable o menos dañinos.
Para iniciar ese camino tuvimos que establecer adecuados consensos en el propio sector del libro. No fue fácil, pero sin eso nada se hubiera podido realizar. Existieron reticencias entre los propios editores, libreros y escritores, que fuimos salvando mediante diálogo, comprensión y paciencia para crear el punto de partida de la Asociación Feria del Libro de Sevilla. El tutelaje inicial, el dejar hacer y el apoyo cercano de las administraciones públicas, fueron también esenciales. Después vino la concreción, la huida de falsos “asamblearismos” tan dados en nuestro sector, y la creación de un equipo de gestión que planificase y comunicase con eficacia.
Dos factores más, que hay que destacar, aseguraron el éxito. El primero, el trabajo realizado por libreros y editores para mejorar la oferta bibliográfica, que nos permite encontrar más variados y mejores libros en el recinto. El segundo, la mejora del espacio físico, tanto en lo que a adecuación de casetas y espacios comunes y de actividades se refiere, como en la recuperación de Plaza Nueva como espacio peatonal y de encuentro ciudadano. El libro, producto cultural altamente valorado según todas las encuestas, debía estar en un espacio físico digno y bello.
Ahora toca crecer. La dedicatoria a las Culturas del Mediterráneo tendrá continuidad en los años que vienen, centrándonos en sus países o temáticas concretas. Y, a medio plazo, una apuesta: convertirla, además de la feria de calle que ya conocemos, en lugar de encuentro profesional en este ámbito geográfico.
Como decía al principio, el éxito es, paradójicamente, el principal riesgo al que enfrentarnos. Creer que ya está todo hecho respecto al libro en nuestra ciudad sería un error. Es mucho, muchísimo, lo que queda por hacer en el fomento de la lectura. Es posible y necesaria la coordinación de esfuerzos, y son viables, a mi juicio, otros eventos temáticos, y otras celebraciones y actividades. Es de urgencia elaborar un plan de apoyo a las librerías que evite su desaparición, en su diversidad, de los centros urbanos y zonas comerciales de nuestras ciudades. Y hay que seguir apoyando la producción editorial de calidad y la creación literaria.Para avanzar en todo esto ya conocemos el camino. Las asociaciones profesionales de libreros deben tomar fuerza, modernizarse y elegir modelos de gestión eficaces con urgencia. Los editores, que han mejorado últimamente en variedad y calidad en nuestra ciudad, deben seguir los pasos de cohesión asociativa que tan buenos resultados les viene dando. Y ambos deben ir de la mano, y apoyados por las administraciones públicas, en todos lo proyectos del sector. Bien sabemos que cuando remamos en una misma dirección es mucho lo que podemos conseguir en nuestra ciudad, aunque a veces nos cueste creerlo.

Javier López Yáñez
Director FLS08

(publicado en El Correo de Andalucía, 15 de mayo de 2008)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.